Aunque el mercado de los ETFs sigue dominado por la gestión pasiva, en los últimos años los fondos cotizados de gestión activa parecen estar abriéndose paso con fuerza entre los inversores.
Vamos a analizar algunos de los mejores ETFs activos y repasar su funcionamiento y características para entender mejor el crecimiento de esta herramienta de inversión.
¿Qué es un ETF de gestión activa?
Los ETFs de gestión activa son fondos cotizados que combinan la estructura sencilla y flexible de un ETF tradicional y la capacidad de un equipo gestor para seleccionar activamente las inversiones.
Esto significa que, en lugar de replicar un índice fijo, los gestores de un ETF activo analizan el mercado y ajustan la composición del fondo para aprovechar oportunidades y optimizar la rentabilidad.
A diferencia de los ETFs pasivos, que simplemente replican índices de mercado como el IBEX 35 o el S&P 500, los ETFs activos buscan obtener rendimientos superiores al promedio del mercado. En otras palabras, batir a su índice de referencia.
Aunque pueden adoptar cualquier estrategia de inversión, se adaptan bien cuando se trata de crear carteras enfocadas a sectores tales como tecnología o energías renovables. En momentos de alta volatilidad, una gestión activa puede marcar la diferencia.
Diferencias con los ETFs de gestión pasiva
Para entender bien qué ofrece un ETF de gestión activa, es importante ver cómo se diferencia de los ETFs pasivos. Aunque ambos son fondos de inversión cotizados, su estrategia y estructura varían bastante.
Estrategia de inversión
Los ETFs de gestión pasiva buscan replicar un índice específico, lo que significa que su composición es fija y solo cambia si el índice subyacente lo hace. Cada cierto tiempo se producen rebalanceos en su cartera para ajustarse al índice de referencia o Benchmark.
En cambio, los ETFs de gestión activa permiten a los gestores adaptar la cartera en función de sus análisis y perspectivas del mercado, lo que puede hacerlos más flexibles en entornos cambiantes. Estos fondos pueden incluir, excluir, sobreponderar e infraponderar activos en sus carteras.
Costes
La gestión activa tiene comisiones más altas que la pasiva, porque requiere un análisis constante y la toma de decisiones por parte del gestor. El trabajo es mayor y, por tanto, las comisiones de gestión tienden a ser más elevadas. En este sentido, también es posible que haya que mantener un equipo de analistas.
Aun así, en comparación con los fondos de inversión, los ETFs activos tienden a tener costes más bajos, aunque más altos que los ETFs pasivos (los cuales no exigen apenas trabajo por parte del gestor).
Flexibilidad y exposición
La gestión pasiva tiene que invertir en los valores que componen el índice, tomar una muestra representativa de los mismos o invertir en derivados.
Mientras tanto, los ETFs de gestión activa se encuentran menos limitados en este sentido, lo que permite tomar mayor exposición a determinados activos o sectores específicos, así como utilizar estrategias complejas que buscan mayores rendimientos.
Esto los convierte en una opción interesante si quieres diversificar tu cartera más allá de los índices tradicionales.
Ventajas y riesgos de invertir en ETFs de gestión activa
Los ETFs activos presentan tanto ventajas como riesgos que debes tener en cuenta, estos son los principales:
Ventajas:
- Potencial para superar el mercado: la gestión activa ofrece la posibilidad de que el ETF obtenga rendimientos superiores a los de un índice de referencia.
- Flexibilidad en la selección de activos: los gestores de ETFs activos pueden ajustar la cartera en respuesta a las condiciones del mercado, lo que puede proteger el fondo en tiempos de volatilidad o aprovechar sectores en crecimiento como tecnología o energías renovables.
Riesgos:
- Riesgo de resultado: no todos los gestores consiguen superar el índice de referencia de manera constante.
- Riesgo de concentración: algunos ETFs activos se centran en sectores o tipos de activos específicos, lo que puede aumentar el riesgo si el área de enfoque se ve afectada negativamente.
Analizando los mejores ETFs activos
Aunque también existen ETFs activos sobre renta fija, nos vamos a centrar en los de renta variable, tanto por resultados como porque son los más extendidos.
| ETF | TER (%) | Retorno 3 años (%) |
|---|---|---|
| JPMorgan US Research Enhanced Index Equity | 0,20 | 42,10 |
| Invesco Quantitative Strategies ESG Global | 0,30 | 41,42 |
| JPMorgan Global Research Enhanced Index | 0,25 | 35,33 |
| Fidelity Sustainable Research Enhanced Global | 0,25 | 29,67 |
| Invesco ESG Global Equity Multi-Factor (EUR) | 0,30 | 29,57 |
| HSBC Multi-Factor Worldwide Equity | 0,25 | 27,15 |
| JPMorgan Europe Research Enhanced Index | 0,25 | 25,74 |
JPMorgan US Research Enhanced Index Equity (ESG) UCITS ETF USD (acc)
Este ETF activa trata de conseguir una rentabilidad a largo plazo superior a la que ofrece el S&P 500, para ello invierte en empresas de Estados Unidos de forma activa. También excluye compañías que no cumplen determinados criterios medioambientales, sociales o de buen gobierno corporativo (ESG).
- ISIN: IE00BF4G7076
- TER: 0,20%
- Moneda: USD
- Retorno 3 años: 42.10%
Invesco Quantitative Strategies ESG Global Equity Multi-Factor UCITS ETF Acc
Invierte en acciones de países desarrollados de todo el mundo y también se basa en criterios ESG para seleccionar activos. Sin embargo, también toma sus decisiones en base a factores de renta variable (como calidad, valor o momentum).
- ISIN: IE00BJQRDN15
- TER: 0,30%
- Moneda: USD
- Retorno 3 años: 41.42%
JPMorgan Global Research Enhanced Index Equity (ESG) UCITS ETF USD (acc)
Busca generar una rentabilidad superior a la del índice MSCI World a través de la gestión activa. Este índice está compuesto por más de 1.300 acciones pertenecientes a 23 países desarrollados. El fondo también toma criterios ESG en la selección de activos.
- ISIN: IE00BF4G6Y48
- TER: 0,25%
- Moneda: USD
- Retorno 3 años: 35.33%
Fidelity Sustainable Research Enhanced Global Equity UCITS ETF Acc
Se trata de otro ETF activo global. Es decir, que invierte en acciones de países desarrollados. Además, los valores también se seleccionan según criterios de sostenibilidad.
- ISIN: IE00BKSBGV72
- TER: 0,25%
- Moneda: USD
- Retorno 3 años: 29.67%
Invesco Quantitative Strategies ESG Global Equity Multi-Factor UCITS ETF EUR PfHdg Acc
También es un ETF de gestión activa global y también adopta criterios ESG en la selección de activos. Sin embargo, en este caso, su sistema de inversión se basa en técnicas de inversión cuantitativa. En otras palabras, utiliza modelos matemáticos, lógicos y estadísticos para la selección de valores. Ajusta sus posiciones con una frecuencia mensual.
- ISIN: IE00BJQRDP39
- TER: 0,30%
- Moneda: EUR
- Retorno 3 años: 29.57%
HSBC Multi-Factor Worldwide Equity UCITS ETF USD
Otro ETF activo global, por la selección de acciones se basa en factores de estilo, como valor, impulso (momentum), calidad, bajo riesgo o tamaño (capitalización de mercado). En este caso, no se adoptan criterios ESG para la inclusión de valores en cartera.
- ISIN: IE00BKZGB098
- TER: 0,25%
- Moneda: USD
- Retorno 3 años: 27.15%
JPMorgan Europe Research Enhanced Index Equity (ESG) UCITS ETF EUR (acc)
Para finalizar, JP Morgan nos presenta otro ETF de gestión activa que invierte en empresas de procedencia europea o que realizan en esta zona la mayor parte de sus actividades económicas. Su objetivo es conseguir una rentabilidad superior al MSCI Europe y evita empresas cuyo desempeño o prácticas comerciales no se ajusten a los criterios ESG.
- ISIN: IE00BF4G6Y19
- TER: 0,25%
- Moneda: EUR
- Retorno 3 años: 25.74%
Conclusión
La tendencia hacia los ETFs de gestión activa demuestra que muchos inversores buscan algo más que seguir los índices tradicionales. Estos fondos ofrecen una oportunidad si quieres diversificar tu cartera con estrategias flexibles y específicas, especialmente en sectores dinámicos como la tecnología o las energías renovables.
Sin embargo, la gestión activa también implica asumir riesgos y costes adicionales, lo que hace importante analizar bien cada fondo y asegurarse de que sus características encajan con tus objetivos financieros y tolerancia al riesgo.
La clave está en valorar si el potencial de rentabilidad justifica estos costes y en elegir ETFs activos que realmente aporten valor frente a las opciones pasivas.





