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Ratios de Calidad: Entendiendo el ROE y el ROA

Ratios de Rentabilidad: ROE y ROA

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Artículo escrito por: Jose Bastida

Publicado: 22 mayo, 2026

Última revisión: 15 mayo, 2026

Puntos clave:

El ROA (Return on Assets) y el ROE (Return on Equity) son dos de los ratios financieros más importantes del análisis fundamental. Permiten medir la eficiencia operativa de una empresa y la rentabilidad que genera para el accionista. Entender cómo se calculan y cómo interpretarlos es clave para evaluar la calidad real de un negocio.

A la hora de analizar acciones para invertir a largo plazo, es importante saber si una empresa es realmente rentable o solo aparenta serlo. Para conseguirlo, necesitas ir más allá de los beneficios absolutos: no sólo saber cuánto gana, sino cómo utiliza su capital y sus recursos para generar valor.

Por esta razón, te mostramos dos de los ratios más importantes que existen en el análisis de empresas: el ROA y el ROE. Descubrirás qué son, cómo se calcula, cómo analizarlos y cuándo utilizar cada uno para tomar mejores decisiones de inversión.

¿Qué es el ROA (Retorno sobre Activos) y cómo se calcula?

El ROA (Return on Assets) es un ratio que ayuda a medir cuánto beneficio genera una empresa por cada euro invertido en activos.

Se calcula de la siguiente manera:

ROA = Beneficio Neto​/Activos Totales

  • Beneficio neto: lo que gana la empresa después de impuestos.
  • Activos totales: todo lo que posee la empresa (maquinaria, edificios, inventarios, caja, etc.).

En síntesis, el ROA nos indica cuál es el grado de eficiencia de la empresa utilizando sus recursos.

Por ejemplo, imagina dos compañías:

  1. Empresa A: ROA del 12%.
  2. Empresa B: ROA del 4%.

Lo que estamos viendo es que la Empresa A genera 12 € por cada 100 € en activos, mientras que la Empresa B solo genera 4 € por cada 100 €.

Eso significa que la Empresa A utiliza mejor sus activos para producir beneficios.

Ahora bien, cómo suele ocurrir al analizar ratios, no existe un número mágico universal. Además, no puedes comparar empresas de sectores diferentes. Por ejemplo, los activos no rinden lo mismo en una empresa industrial que en una de software. En el segundo caso, la empresa puede obtener grandes beneficios con un modelo de negocio ligero en activos, como suele ocurrir con las empresas de servicios.

En resumen, en términos generales, un ROA alto suele indicar:

  • Alta eficiencia operativa.
  • Buen control de costes.
  • Modelo de negocio ligero en activos.

Pero cuidado: no todas las empresas contabilizan sus activos de la misma forma. Si una empresa tiene activos inflados o deterioros pendientes, el ratio puede distorsionarse.

Además, hay que tener en cuenta si los beneficios de la empresa son constantes año a año. Si muestran una tasa de crecimiento más o menos similar, el ratio adquiere una mayor fiabilidad que cuando los beneficios “van saltando”.

¿Qué es el ROE (Retorno sobre Patrimonio) y por qué importa?

El ROE (Return on Equity) mide la rentabilidad que obtiene la empresa sobre el dinero aportado por los accionistas. Se calcula de la siguiente forma:

ROE= Beneficio Neto / Patrimonio Neto

El patrimonio neto es:

  • Capital aportado por accionistas.
  • Reservas acumuladas.
  • Beneficios retenidos.

El ROE es un indicador importante para los accionistas, puesto que responde a la pregunta que todo inversor debe hacerse: ¿Qué rentabilidad obtiene mi dinero dentro de esta empresa?

Si una compañía tiene un ROE del 18%, significa que genera 18 € por cada 100 € de capital propio.

Aunque tampoco existe una cifra universal y debe verse cómo evoluciona en el tiempo, así como compararse con otras empresas del sector (o la media del sector), en general debe ser como mínimo positivo, superior al coste del capital y las expectativas que tengan los accionistas.

A largo plazo, las empresas con ROE consistentemente alto suelen:

  • Crear más valor.
  • Crecer más rápido.
  • Recompensar mejor al accionista.

Como norma genera, suele considerarse que empresas con alto ROE como Apple suelen caracterizarse por ser negocios rentables, con márgenes elevados y fuertes ventajas competitivas.

Sin embargo, hay que tener cuidado porque un ROE alto también puede deberse a:

  • Mucha deuda (apalancamiento).
  • Patrimonio muy reducido.

Por eso nunca debemos mirar el ROE aislado.

El modelo DuPont: la clave para entender el ROE

Para hacer un análisis más preciso del ROE, podemos descomponerlo de la siguiente manera:

ROE = Margen Neto X Rotación de Activos X Apalancamiento

Esto nos dice cuál es el motor de una mayor rentabilidad financiera, puesto que este ratio mejora si:

  • La empresa gana más por cada venta (aumenta el margen de beneficios).
  • Utiliza mejor sus activos (aquí se relaciona con el ROA y muestra que se trata de un modelo de negocio eficiente).
  • Usa deuda para amplificar resultados (la rentabilidad puede estar inflada artificialmente si no se utiliza la deuda de forma prudente).

Y esto cambia completamente la interpretación, porque el apalancamiento puede ser peligroso y un bajo patrimonio puede ser signo de debilidad. Por ello, los analistas profesionales rara vez miran el ROE sin descomponerlo.

Diferencias clave y cuándo usar cada uno

Para que puedas ver mejor las diferencias entre el ROA y el ROE, te mostramos una tabla resumen de la información que nos ofrece cada ratio. Estos ratios forman parte de los principales criterios de Warren Buffett para analizar una empresa cotizada en bolsa.

ROAROE
Mide la eficiencia sobre activos totalesMide la rentabilidad para el accionista
No depende directamente del apalancamiento (deuda)Puede inflarse si la empresa se endeuda
Permite comparar la eficiencia operativaPermite analizar la creación de valor

A pesar de que ambos ratios de ayudan en la selección de acciones de calidad, antes de pasar a ver cuándo usar cada uno, te muestro unos consejos para analizar estos ratios correctamente:

  1. Analiza como mínimo la evolución en 5 años: trata de ver si la empresa muestra estabilidad en los ratios, tendencia creciente o su resistencia ante crisis o años malos. Por ejemplo, un ROE alto de forma sostenida puede ser signo de una ventaja competitiva.
  2. Compáralo siempre con el sector: los números no significan nada en el vacío, siempre se deben comparar para que nos den información.
  3. Mira el contexto: una empresa que obtiene unos ratios altos puede que esté saliendo de una crisis y parta de un nivel de ventas muy bajo. Es importante analizar en qué momento se encuentra la economía y la situación empresarial.
  4. Relaciona ambos ratios: por ejemplo, si el ROE es muy superior al ROA, puede que la empresa esté usando deuda para apalancarse.

Ahora sí, veamos cuándo usar el ROA y cuándo usar el ROE.

¿Cuándo usar el ROA?

Puedes utilizar el ROA para responder a las siguientes preguntas:

  • ¿Este negocio es bueno aunque no tenga deudas? El ROA permite aislar la calidad operativa sin que el apalancamiento distorsione el resultado.
  • ¿Qué empresa del sector es estructuralmente más eficiente?: Si comparas empresas cuyo modelo de negocio necesita activos (como las aerolíneas o industriales), el ROA te dice cuál genera más beneficio por cada euro invertido.
  • ¿El negocio necesita muchos activos para seguir creciendo? Si el ROA es bajo puede decirte que la empresa necesita constantemente invertir en activos para funcionar (infraestructuras, maquinarias, equipos, transportes, etc.).

En resumen, usa el ROA cuando quieras entender la eficiencia económica real del negocio, independientemente de cómo esté financiado.

¿Cuándo usar el ROE?

Utiliza el ROE cuando estés evaluando las acciones de una empresa como inversión y quieras responder preguntas como estas:

  • ¿Mi dinero trabaja bien dentro de la empresa? Principalmente el ROE te dice la rentabilidad que obtiene el capital del accionista.
  • ¿Puede esta empresa generar crecimiento por su propia cuenta? Si el ROE es alto y la empresa reinvierte los beneficios, puede crecer sin necesidad de emitir nuevas acciones ni endeudarse excesivamente.
  • ¿La dirección está creando valor o solo moviendo deuda? Si el ROE es alto, pero la deuda también, el crecimiento puede ser débil. Por el contrario, si es alto con un nivel bajo de deuda, puede ser una señal de calidad.

Como puedes ver, el ROA y el ROE no son simples fórmulas contables. Son herramientas para entender cómo funciona un negocio por dentro. Mientras que el ROA te muestra qué hace la empresa con todos los recursos que tiene, el ROE te dice si el capital del accionista está siendo bien utilizado. Uno mide la calidad del motor; el otro, la rentabilidad para el propietario.

Pero recuerda que un ratio alto no es suficiente. Lo importante es comprender qué lo genera y si es sostenible en el tiempo.

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